"La poesía también puede ser “ese cuerpo lleno de aves” y arrancarse como “la carne del capullo”. Dentro del poema la muerte espera, y habrá que cargarla en brazos, y habrá que bramarle y llorarle, y dejarse desprender los versos para que no se marchiten más en el interior de la entraña". Cleva Camila Villanueva
Cinco poemas para un hijo muerto, de Leticia Cortés
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